Eva, nacida de la costilla de Adán, ahora apenas embarazada llora y se voltea llena de verguenza tras cometer el pecado original. Esta escultura de marmol se convierte en tres costillas de ternera que nacen de una mezcla de una manzana pecaminosa con jitomate del acaso perdido paraiso americano finamente picados , un sutil aire de lágrimas nos deja probar la vergüenza en uno de los pocos sabores universales que nos permiten regresar a un sentimiento puro y expresivo, finalmente Mientras eva cubre su desnudez recién descubierta, nosotros rodeamos el plato de piel de manzana.