Este delicioso pastelillo de albahaca es una excelente manera de acompañar el café con una sensación bucólica que nos remonta a las partes rurales de Estados Unidos a principios de siglo, la progresión de anis estrella, clavo y cardamomo en la mantequilla natural sube a la nariz progresivamente así como las iglesias góticas buscaban ser cada vez más altas queriendo tocar el cielo.